miércoles, 20 de junio de 2012

El día D...

El 18 de mayo de este año me llamaron de la secretaría de Traumatología del Hospital Carlos Haya para decirme que el día 22 tendría la intervención,

¡¡¡¡¡¡¡ POR FIN !!!!!!!
Las caras de resignación que reinaron en casa durante los últimos meses, se tornaron  en una fracción de segundo en caras de alegría e ilusión. Se había terminado la espera.

Quedaron en llamarme el día 21 para darme los detalles, y llamaron, vaya si llamaron.
 Debido a la cantidad de urgencias llegadas en esos días, se debía de posponer mi operación indefinidamente.

Se me comento, que en estos casos se me podría citar incluso para ingresar el mismo día que me lo notificarán siendo la intervención al día siguiente.
Mazazo al canto, pero después de tanta espera se aprende a sacar la parte positiva de las cosas, y pensé, si ya me han llamado, es que tampoco debería retrasarse mucho más, así que se hizo la bolsa  al estilo de “se puede dar a luz en cualquier momento y habrá que salir pitando” y a volver a esperar.

El día 1 de Junio se recibió la llamada de que el 5 me operaban.
Las caras en esta ocasión fueron de “pues vale, YUPIII, pero no me lo creo” así que se continuo en el mismo impás de espera.

El día 4 ingresé. Una vez en la habitación ya me lo empecé a creer jejeje
Si quiero destacar, que aunque la información que yo deseaba, brillaba por su ausencia. El trato recibido fue más que excelente, por lo que les estoy muy agradecido a todo el personal del hospital con el que tuve relación.

Es de bien nacidos ser agradecidos :)
Hablé con la enfermera de la planta por los detalles de la medicación que estaba tomando, e hice posesión (temporal jeje) de la cama del hospital.

A partir de las doce de la noche ya no pude ingerir nada como preparación e intenté descansar cosa que se me hizo cuesta arriba por razones lógicas…… es un hospital, que narices jejeje

Lo de la mañana siguiente merece un capitulo aparte.

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